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de Miguel Peña - domingo, 28 de enero de 2018, 14:11

 

FLORALIS GENÉRICA, UN REGALO PARA LA CIUDAD

 


 

Miguel A. Peña / @miguelpeña

 

 

Recoleta, uno de los barrios que conforman la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es el emplazamiento de una de las estructuras más emblemáticas de la ciudad. Justo en el centro de la plaza de las Naciones Unidas, sobre la avenida del Libertador, se encuentra Floralis Genérica, también conocida sencillamente cómo “La Flor”.

 

En el lugar donde se encuentra este monumento obsequiado por el arquitecto argentino Eduardo Catalano, se construiría el monumento de la patria, pero finalmente fue inaugurada el 13 de abril del año 2012. Construida con un soporte de aluminio y hormigón armado, cubierto por seis pétalos de acero inoxidable que apuntan hacia el cielo, ésta posee un sistema que trabaja en sincronía con la luz del sol, permitiéndole durante el día abrir su extensa corola de 32 metros de diámetro (al estar completamente abierta) y durante el atardecer se cierra dejándole así un diámetro de 16 metros (estando completamente cerrada).


Un enorme espejo de agua no sólo decora, sino que protege a esta flor de dieciocho toneladas de peso y veintitrés metros de alto y adornado en su alrededor por una pequeña arbolada boscosa de ramas de pino. Este monumento es realmente un espectáculo a cualquier hora, durante el día posa plena, delicada y al mismo tiempo imponente para el sol, pavoneando su brillante color plateado, de noche es bañado bajo un espectáculo de luces que alumbra tanto su interior, como la parte exterior de sus pétalos.

 

 




 
 
[ Modificado: viernes, 2 de febrero de 2018, 19:17 ]