La energía eólica en las metrópolis del mundo

 

 

 

Gabriela Trillo Aguilar / gaby.t95@gmail.com

 

Una urbe desarrollada funciona en pro de la calidad de vida del ciudadano, optimizando aspectos como la movilidad, la educación, la infraestructura, los servicios públicos y además implementa el concepto “sostenible” en la cotidianidad. Tal es el caso de las ciudades que producen energía eólica; algo que muchos conocen pero que muy pocos saben que utilizan a diario, pues parte de la energía eléctrica que las personas reciben en sus casas proviene de la generación a través de molinos de viento.

 

Según el ingeniero y especialista en energía eólica de HINE Group, Oscar Aguilar, las compañías de electricidad compran cada vez más energía eólica para proveer a diversas zonas. De esta manera, además de implantar políticas de concienciación medioambiental, apuestan por una forma de negocio exitosa a largo plazo.

 

Desde la producción hasta el hogar

 

Sobre el proceso de generación el especialista explicó que “consiste en que la superficie de las palas del aerogenerador capten el viento para producir la rotación del molino, esta energía rotatoria es luego convertida en  eléctrica a través de un multiplicador y convertidor de energía. Por último, recorre el cableado subterráneo y esa es la energía que se vende a las compañías”.

 

Después, las empresas proveedoras de electricidad en las urbes la distribuyen a los usuarios, que rara vez conocen de donde proviene la electricidad que utilizan.

 

 

 

No todas las zonas pueden producir energía eólica

 

Para la producción de esta energía es necesario ejecutar un estudio de ingeniería a priori para determinar si la zona es adecuada para los molinos de viento, y si el resultado es favorable, el parque eólico debe prepararse para funcionar con las características climáticas del lugar.

 

“La energía tiene que ser creada en el país o región en donde será utilizada, no todos los lugares son aptos para crear energía eólica, se necesita condiciones de viento estables y constantes de 8 a 30 millas por hora. Si no hay suficiente viento no se puede construir un parque eólico. Y si hay demasiado, las máquinas no lo pueden controlar”, expresó Aguilar.

 

Por ejemplo, estados como Florida y Georgia en Estados Unidos no cuentan con este tipo de energía, por las constantes tormentas y vientos de alta velocidad.

 

Lo que todos ven cuando visitan un parque eólico es solo la carcasa de los molinos de viento que miden entre 80 y 100 metros de alto, pero los componentes internos son los que realmente generan la energía consumible, y por ende, deben alinearse con las recomendaciones de ese estudio ingenieril previo a la construcción del parque.

 

Gran inversión, grandes beneficios  

 

La instalación de un parque eólico requiere de una importante inversión inicial, señaló Aguilar, debido a que el costo promedio por máquina es de 1, 2 millones de dólares, lo que representa un gasto exuberante, pero, del que a largo plazo se obtendrán numerosos beneficios económicos y medioambientales, pues se trata de un proceso que no produce dióxido de carbono. 

 

Este tipo de energía se genera a partir de un recurso renovable, entonces, después de recuperar la inversión, la producción se vuelve automáticamente más económica que lo que cuesta generar electricidad con otros métodos, y ese coste al final debe ser trasladado al usuario”, manifestó Aguilar.

 

En algunos países, el Gobierno subsidia a las productoras de energía eólica o presta diversas ayudas económicas para incentivar la generación y reducir los costes, pero en otras naciones donde no se cuenta con los recursos necesarios la producción es más costosa porque se debe contemplar el desarrollo completo del proyecto: desde la fabricación de las máquinas, hasta la empresa que construye el parque y la compañía que vende la energía a los usuarios.

 

 

Países pioneros en energía eólica

 

En Estados Unidos, se apuesta cada vez más a la energía eólica, tanto que para el 2020 se pretende que el 20% de la energía eléctrica provenga de los molinos de viento.

 

En Europa, Alemania, Dinamarca, Francia, España y Portugal han sido protagonistas en el ámbito, este último funcionó durante cuatro días con solo energía eólica, según comentó el ingeniero.

Por otra parte, México, Costa Rica, Brasil, Chile y Argentina son algunos de los países de América Latina en los que más se invierte en energía renovable y demuestran una clara intención de aumentar la producción.

 

Es más común ver que los países desarrollados o en vías de desarrollo apoyen la idea de producir energía eólica; pues es una manera de aportar a la conservación del medio ambiente entendiendo que el bienestar del ciudadano es primordial para el funcionamiento de cualquier metrópolis. A esta premisa se deben los notables avances en materia de energías renovables en el mundo, desde la innovadora tecnología de los paneles solares hasta la sobresaliente ingeniería de los parques eólicos, por nombrar algunos, que apuntan a crear ciudades sostenibles con el fin de lograr la armonía perfecta entre la urbe, el ciudadano y el medio ambiente. 

 


 

 

[ Modificado: viernes, 9 de febrero de 2018, 12:48 ]