DISEÑO  DE  INTERSECCIONES  URBANAS




Ing. Fernando A. Torres Dugarte, MSc

fatorresd@gmail.com


Las intersecciones representan dentro del sistema vial urbana, el sitio donde se generan la mayor cantidad de conflictos vehiculares, debido a que es el área donde 2 ó más calles están al mismo nivel y que se atraviesan entre sí, es en este lugar donde los vehículos, pueden cambiar de dirección, y además pueden entrecruzarse entre sí, provocando las maniobras de transito de divergencia, convergencia y de cruce, con la consabida reducción de la capacidad vial del lugar y convirtiéndolo en un sitio potencial de accidentes.


Las intersecciones viales urbanas son el conjunto de los afluentes o accesos que coinciden en una misma zona, donde se pueden tener enlaces que unan a estos afluentes y otras infraestructuras, como lo son las señales verticales u horizontal, que permiten, dirigen y controlan los diferentes flujos de tránsito que concurren a este lugar. Estas maniobras de tránsito en las intersecciones, son tres: de divergencia, cuando el conductor reduce la velocidad del vehículo para cambiar de dirección de su trayectoria, es la maniobra más simple y fácil por realizar, y depende de su propia voluntad; de convergencia, es aquella maniobra donde el conductor que decide cambiar de dirección de la trayectoria del vehículo, debe esperar un espacio o una brecha entre los vehículos que circulan en la trayectoria a la cual se quiere ingresar, no depende directamente de la voluntad del conductor involucrado; la maniobra de cruce es la más peligrosa de las que se generan en la intersección, pueden generar los accidentes de tránsito de mayor magnitud. 


El diseño de las intersecciones viales, se debe considerar como un caso único, particular, con sus propias características, tanto geométricas como del tráfico vehicular y peatonal, debido a que es una zona de conflictos de tránsito, debe prevalecer en el diseño principalmente lo relativo a la seguridad y confort. El proyecto de la intersección debe ser sencillo, de manera que el conductor pueda realizar la maniobra deseada de acuerdo a la velocidad de diseño de la vía, en función del “tiempo de percepción-reacción”, donde no deba enfrentarse a más de una decisión a la vez, ya que esto produce confusión en el conductor y sea causa potencial de eventos indeseables entre vehículos.


Existen objetivos básicos que en la Planificación Urbana Vial se deben considerar para realizar el Diseño de las Intersecciones, como son conocer la importancia y tipo de vías que concurren a la intersección, identificar la posición respecto a otras intersecciones del área, averiguar de los desarrollos actuales y futuros relacionados con las vías a intersectar y áreas adyacentes, conocer los volúmenes vehiculares discriminados por cada uno de los afluentes concurrentes, composición del tránsito según el tipo de vehículo, velocidad de diseño en los afluentes o ramas concurrentes, volumen peatonal, el número de maniobras de estacionamiento de los particulares en los carriles adyacentes, número de vehículos de transporte público que transitan y hacen paradas en las cercanías de la intersección, además de tener información y estadísticas de accidentes ocurridos en los últimos 5 años, en las proximidades.


Las intersecciones viales urbanas pueden tener diferentes diseños, si sus afluentes están a un mismo nivel o si están a diferentes niveles; las que se encuentran al mismo nivel son aquellas que presentan mayor cantidad de conflictos, pueden estar diseñadas solamente con señalización vertical y horizontal (con conflictos), donde debe prevalecer el conocimiento por parte de los conductores y peatones de las distintas señales de reglamentación, prevención e información de tránsito, para una mejor operatividad del tránsito. Las intersecciones a nivel también pueden estar controladas con semáforos (sin conflictos), con este dispositivo de transito se estarían evitando los conflictos vehiculares, pero para simplificar el orden y el número de las fases es necesario el espaciamiento de los puntos de conflictos.


En el diseño de las intersecciones viales, se puede usar un dispositivo intermedio entre los dispositivos con conflicto (a nivel simple) y sin conflictos (a nivel con semáforo), las cuales son las redomas o rotondas, cuya característica principal es eliminar el entrecruzamiento de los movimientos rectos y giros a la izquierda, sustituyéndolos por maniobras divergentes y convergentes alrededor de una isla central. En una intersección a nivel simple (con conflictos) de 4 afluentes se presentan 32 puntos de conflictos, siendo 8 de divergencia, 8 de divergencia y 16 de cruce; cuando, se introduce una redoma o rotonda en la intersección, se estarían reduciendo el número a 8 conflictos, de los cuales son 4 de divergencia y 4 de convergencia.


Cuando se hace el diseño de la intersección, con la utilización de la redoma no debe existir prioridad de las vías que concurren a la intersección, también sirve como reductor de velocidad, en sitios donde se tiene alta recurrencia de accidentes a consecuencia de las altas velocidades de los vehículos que transitan por las vías que se intersectan, para su diseño se deben adoptar velocidades de diseño menores a 50 km/hora. En las intersecciones a nivel simple (con conflictos), se recomienda el uso de las redomas, cuando las señales reglamentarias de Pare o Ceda el Paso, no producirían grandes demoras en las vías secundarias y también si la colocación de semáforos, por el contrario producirían demoras muy altas; además, si la mayor parte del volumen vehicular tiene giros a la derecha. Este tipo de dispositivo, debe estar situado en lugares donde se tenga el suficiente espacio físico, las dimensiones internas de la redoma y ancho de la calzada va a depender del volumen vehicular, de las velocidades y de la composición del tránsito en cada afluente, por esta razón no siempre la rotonda tiene la forma geométrica circular, pudiese tener forma de ovoide, debido a la diferencia que pueda existir en los volúmenes y velocidad de los afluentes que concurren a la intersección, siempre se debe garantizar la suficiente visibilidad al aproximarse a la redoma, debe existir en sus adyacencias buena iluminación y la suficiente señalización de tránsito.


Las intersecciones a nivel con redomas, no se recomienda cuando las condiciones de topografía o espacio físico, no facilita lograr la geometría deseada; si los volúmenes concurrentes no son semejantes o se acercan a la capacidad vial; si la colocación de semáforo garantiza un nivel de servicio mejor; si concurren grandes volúmenes de vehículos pesados articulados. En este dispositivo, la preferencia de circulación la tienen los vehículos que están girando dentro de la redoma. 



TE PUEDE INTERESAR NUESTRO CURSO ONLINE



INICIA EL 04 DE febrero DE 2019

DURACIÓN: 2 SEMANAS (20 HORAS ACADÉMICAS)


[ Modificado: miércoles, 28 de noviembre de 2018, 20:34 ]

Comentarios