Metro de Santiago suma nueva alternativa de traslado




Yosmerli Salazar / yosmerlisalazar@gmail.com


Tres años demoró el proyecto de construcción de la nueva línea del Metro de Santiago que hoy día beneficia a 1.1 millones de habitantes en la congestionada pero apasionante capital de Chile. Sí, la línea de seis kilómetros de longitud, que comunica las comunas entre Cerrillos y Providencia, entró en funcionamiento el pasado 2 de noviembre de 2017.


Sin duda que, esta nueva vía de comunicación tan demandada por los santiagueños augura una serie de beneficios en lo que se refiere a la experiencia a bordo de sus usuarios, tomando en cuenta desde mejoras en los tiempos de viaje, con un tiempo de recorrido aproximado de 20 minutos, hasta la seguridad que ofrece a cada uno de los pasajeros que actualmente ven resuelto un problema de movilidad al contar con nuevas alternativas para sus traslados.




Aunque la línea 6 es la segunda más pequeña, de una red conformada por 7 líneas, lo llamativo de ella, además de que facilita nuevas combinaciones que permiten la movilidad dentro de la ciudad, indiscutiblemente es la tecnología de punta con la que ha sido creado cada uno de los servicios que brinda, haciendo que destaque entre las demás por el nivel de satisfacción que genera entre los ciudadanos.


Estaciones y combinaciones disponibles

La línea 6 del Metro de Santiago conecta el sector surponiente y centro-sur, con la zona nororiente de la capital, haciendo un recorrido total de 15 kilómetros que involucran las comunas de: Cerrillos, Pac, San Miguel / San Joaquín, Santiago / San Miguel, Nuñoa y Providencia. Esta nueva línea, distribuida a lo largo de 10 estaciones permite combinaciones con la línea 2 en la estación Franklin; línea 5 en Ñuble; línea 3 en Ñuñoa; y línea 1 en Los Leones, respectivamente.


El resto de estaciones disponibles están conformadas por: Cerrillos, Lo Valledor, Pedro Aguirre de Cerda, Bío Bío, Estadio Nacional e Inés de Suarez.

 

Experiencia a bordo


El conjunto de servicios a los que pueden optar los usuarios de la línea 6 durante sus recorridos al trabajo, escuela, recreo o alguna otra actividad, hacen que el traslado se convierta en toda una experiencia. En materia de accesibilidad, parece que todo ha sido pensado en pro de la seguridad, autonomía y comodidad de las personas, pues hay ascensores preferenciales no solo para acceder desde la superficie hasta la zona de pago, sino también desde este último punto hasta el andén.


Adicionalmente, posee escaleras mecánicas que facilitan el acceso desde y hasta la superficie de la línea, puertas de entrada y salida más anchas para personas en sillas de ruedas, espacios y asientos preferenciales a lo largo del tren y máquinas de carga bip creadas con letras en braille, modo baja visión, y mensajes audibles para facilitar la carga de saldo en estas tarjetas.




En materia de canales de comunicación, la idea fundamental ha sido ofrecer información útil y oportuna durante el recorrido de los usuarios. Es por esto que el servicio cuenta con una variedad de pantallas de autoconsulta; las puertas de entrada y salida con pantallas informativas 

en la parte superior y a lo largo de los andenes; además de intercomunicadores de emergencia ubicados dentro del tren y a cada extremo de las escaleras mecánicas, los cuales comunican directamente con el Centro de Control de Metro de Santiago.


Por último, es de resaltar la sustitución de las habituales boleterías por máquinas de carga bip, los torniquetes, por puertas de entrada y salida que permiten el acceso de forma automática al acercar la tarjeta; la incorporación de puertas de andén que abren en conjunto con las del metro, y la implementación de trenes subterráneos con pilotaje automático comandado desde el Centro de Control Integrado, el cual reduce de manera significativa los tiempos de viaje, aumenta la frecuencia, y por ende, logra mayor eficiencia en todo el servicio de transporte.



[ Modificado: sábado, 30 de diciembre de 2017, 15:40 ]