Torre del Banco de la Nación, estandarte del desarrollo económico del Perú

 Obra maestra estructural y arquitectónica de la ciudad de Lima

 



Alfredo S. Flores / @alfredofloresp


La icónica avenida Javier Prado es poseedora de los principales emblemas estructurales de la arquitectura postmoderna de la ciudad de Lima. Es el corazón financiero de la ciudad y la prueba material del desarrollo económico que ha tenido la República del Perú la última década. La Torre del Banco de la Nación es el máximo exponente de este gran salto adelante; con 135,5 metros de altura y 30 niveles, funge como el edificio más alto de la nación andina.

 

Su construcción duró menos de dos años y la ejecutora de esta gran obra, empleó un sistema nunca antes usado en el país: el encofrado autotrepante, basado en el empuje hidráulico para edificación de estructuras verticales. El novedoso método, además de reducir los períodos de ejecución de proyectos, permite prescindir del uso de grúas. Definitivamente la elaboración del edificio representó un hito en materia estructural para el Perú.

 

Cuenta con cuatro niveles de estacionamiento subterráneo, un helipuerto y está blindada ante cualquier movimiento telúrico. Al momento de su construcción, los especialistas tomaron en cuenta todos los protocolos de seguridad internacionales en materia sismorresistente, lo que convierte a la Torre Banco de la Nación en una de las más seguras de la ciudad.


La inversión destinada para la obra fue de unos USD 150 millones. Se necesitaron 40 mil metros cúbicos de concreto y 10 mil toneladas de acero para culminar en un tiempo exacto de 20 meses la imponente estructura, ubicada en el distrito de San Borja, perteneciente a Lima Metropolitana.

 

Economía fuerte, infraestructura en crecimiento

 

Lima es la tercera ciudad de habla hispana más grande del mundo. La economía de esta metrópolis sudamericana es, según el Fondo Monetario Internacional, seis veces mayor que la de Bolivia. La edificación de la torre del Banco de la Nación es el reflejo de esa realidad, los vestigios del rápido crecimiento económico que ha tenido el país se ven claramente materializados en su capital.


 


La Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE), dio a conocer que en los últimos cinco años Perú ha estado a la cabeza de este logro se aprecia en la mejora del nivel de vida de sus habitantes y en la acelerada optimización de su infraestructura. En definitiva, una economía fuerte se manifiesta en mayor competitividad y grandes avances estructurales de iniciativa pública o privada.

 

Monumento urbano

 

La torre del Banco de la Nación es una obra maestra que destaca entre sus edificaciones vecinas: el Teatro Nacional, la sede del Ministerio de Cultura y La Biblioteca Nacional. Los dos grados de inclinación que tiene el edificio en la fachada y el recubrimiento de vidrio que reduce el paso del calor y le otorga un aspecto ostentoso, hacen de la construcción un verdadero monumento urbano.


 


En cualquier dirección, desde el centro económico de la ciudad, su cúspide plateada resalta como un petulante baluarte, el nuevo ícono de la ciudad no sólo adorna la importante arteria vial, sino que además llena de orgullo a los limeños. “Desde todos los rincones de Lima se ve este rascacielos”, dice Tania Melgar con una actitud que muestra un vehemente sentido de pertenencia. Todos los días miles de transeúntes se topan con este monumento, y aunque algunos sólo siguen su camino al converger con ella, no son pocos los que miran hacia arriba para apreciar la suntuosa edificación.





[ Modificado: sábado, 30 de diciembre de 2017, 15:38 ]